La firma vocal en VozClave no sustituye la firma manuscrita cuando la normativa local la exige. Su función es otra: dejar rastro. Cada consentimiento queda atado a una huella de voz única, con marca temporal y contexto de la operación, de modo que un auditor pueda reconstruir qué se dijo, quién lo dijo y bajo qué condiciones se cerró el contrato. En mesas OTC, donde una llamada puede mover un volumen considerable, esa trazabilidad es la diferencia entre una disputa resoluble y un expediente incompleto.