No hay que sustituirlo. Lo habitual es añadir un conector que lea el flujo de audio en el punto donde ya se está capturando y lo etiquete con el identificador de la llamada. El modelo biométrico trabaja sobre esa misma señal, así que la calidad del códec heredado condiciona el umbral de aceptación. Si el audio es muy comprimido, conviene subir el margen de confianza o pedir una frase de reto adicional antes de sellar.